sábado, 29 de octubre de 2016

El libro de las Ilusiones, análisis

BREVE ANÁLISIS DE 
EL LIBRO DE LAS ILUSIONES
DE PAUL AUSTER

María Mercedes Baca


“Lo que importa no es la habilidad para evitar los problemas, sino la manera en que se enfrenta uno a ellos cuando se presentan”
Paul Auster


Argumento:

David Zimmer, es un profesor de Literatura que ha perdido a su esposa e hijos en un accidente. Muerto en vida solo siente un fogonazo de esperanza al ver una película muda del actor Héctor Mann, este resplandor súbito le impulsa a estudiar su obra; el actor tuvo un final misterioso ya que desapareció de buenas a primeras sin dejar rastro. La novela cobra interés cuando Zimmer recibe una carta alegando que Mann sigue vivo y desea conocerlo.

Estructura:

Introducción: Conocemos las circunstancias de David Zimmer, la muerte de su esposa y sus hijos, y las devastadoras secuelas en su existencia, que en realidad se convierte en una muerte en vida.

Desarrollo: David Zimmer ve la película de Héctor Mann, le despierta interés y se sumerge en la investigación del actor para no pensar en su dolor, a continuación, buscará otro escape traduciendo las Memorias de Chateaubriand. Recibe una carta de la esposa de Héctor Mann en la que anuncia que sigue vivo.

Clímax: Una mujer llamada Alma Grund se presenta en la casa de Zimmer y trata de obligarlo a viajar a Nuevo México para conocer a Héctor Mann, no solo lo logra, sino que se enamoran. Al llegar a Nuevo México el moribundo Mann lo recibe con la esperanza de que Zimmer sea testigo de las películas que dirigió, pero nunca proyectó al público. Mann muere esa misma noche, y Zimmer solo puede ver una de sus películas antes de que una vehemente Frieda, esposa de Mann, queme todo vestigio de su creación. Zimmer regresa a su casa, pero Alma se queda en Nuevo México y al oponerse a la destrucción del manuscrito que ella estaba redactando sobre la vida de Héctor Mann, mata sin intención a Frieda y luego se suicida.

Conclusión: Zimmer se encuentra nuevamente solo, narra con impasividad su vida luego de toda la historia intensa y melodramática que vivió, da su hipótesis de la verdadera causa de la muerte de Héctor Mann y de sus intenciones al querer conocerlo en su agonía; luego nos anuncia que ha dado la orden de que este relato se publique solo cuando él haya muerto.

Recursos:

Narrador: El Narrador es el protagonista de la novela, David Zimmer, su tipo de narración es meta referencial ya que cuenta sus propias vivencias. Este recurso añade un toque de verisimilitud a la trama.

Meta historias: El libro de las ilusiones cuenta una historia dentro de varias historias. La historia que abarca a todas es la de David Zimmer, a su vez esta cuenta la historia de Héctor Mann que incluye las tramas de sus películas. Pero no solo se narra la vida de estos personajes que se enlazan y se contienen entre sí, sino también se estudia los diferentes aspectos de la existencia que hace que el ser humano tenga varias vidas en una misma. es por ello que Auster cita a Chateaubriand al comenzar el libro. (ejemplos págs. 129,132,146)

Paralelismos: Se utiliza este recurso una y otra vez para recalcar las semejanzas y coincidencias entre los personajes, David Zimmer y Héctor Mann se asemejan en la forma de huir física o emocionalmente luego de la adversidad, además los dos perdieron a sus hijos, lo que les quita la posibilidad de trascender en una próxima generación. Mann se parece al personaje de su película Don Nadie ya que desaparece como él y cuando sale de la desgracia se ve transformado, condición que también comparte Zimmer. En las Memorias de ultratumba de Chateaubriand también se topan temas sobre la metamorfosis del ser humano a través de sus vivencias, y hay una analogía ya que las memorias son publicadas después de su muerte al igual que el texto que leemos de David Zimmer.
(ejemplos págs. 44,45,112, 121)

Alegorías: Paul Auster es conocido por utilizar alegorías o simbolismos en nombres, en citas textuales, en menciones de autores, e incluso utiliza a personajes de sus novelas anteriores, por ejemplo,  tanto David Zimmer como Martín Frost son personajes de otras novelas de Auster. En otras novelas también hace alusiones a Nathaniel Hawthorne, al poeta Arthur Rimbaund, y a películas, como esta vez lo hizo con Volver al Futuro, que de alguna manera nos dice mucho de lo que sucederá luego en la trama.
Sin embargo, Paul Auster en El libro de las ilusiones no deja que el lector descifre sus simbolismos, termina explicando su significado, lo que denota cierta desconfianza en el lector, convirtiéndolo en un lector inactivo, sin la necesidad de investigar o de trabajar mucho en el descubrimiento de la trama.
(ejemplos 51,52; 166)

Lenguaje: El lenguaje de El libro de las Ilusiones es sencillo, ligero y totalmente comprensible, sin embargo, describe situaciones y sentimientos complejos, lo que hace que a pesar de su sencillez pueda resultar una lectura un tanto pesada.
Otra característica de Paul Auster es que utiliza un lenguaje cinematográfico, es decir, cuando describe las películas de Héctor Mann, lo hace como si fuera un guion de cine; gracias a su detallada descripción podemos visualizar las escenas y la actuación de los personajes.
(ejemplos págs. 35,40,66,67,88,129,145,146)

Tema:

El tema de esta obra es la trascendencia y la transformación del ser humano a través del arte.

El título de la obra bien pudo haber sido El libro de los muertos; y es que todo en la historia de El libro de las ilusiones ocurre alrededor de muertos:

Zimmer muere por dentro al morir su esposa y sus hijos; luego se dedica a estudiar la obra de Héctor Mann desaparecido y aparentemente muerto. Más tarde traduce las memorias póstumas de Françoise René de Chateaubriand, Memorias de ultratumba o Memorias de un muerto. Cuando Zimmer por fin decide aceptar que Héctor Mann está aún vivo, este muere a pocas horas de conocerlo; y por último la historia que hemos leído solo es publicada al morir el autor, es decir que mientras leemos su relato, David Zimmer, ya está muerto.

Pero de todas estas partidas algo subsiste, renace y se transforma: y es el artista que vence a la muerte a través de su obra utilizándola como elemento catártico y catalizador del cambio; tanto Zimmer como Mann y Chateaubriand han trascendido gracias al arte. 

La trama topa su clímax cuando Frieda, esposa de Héctor Mann, quema las películas de su esposo y pone en clara evidencia el cuestionamiento de: “Ars gratia artis” (hacer arte por arte), vs. la idea de hacer arte para dejar huella, un asunto que genera conflicto para muchos artistas. En la película La vida interior de Martín Frost, realizada por Héctor Mann, también se presenta la misma diatriba; despojarse de la protagonista al plasmarla por escrito en su novela se convierte en un verdadero problema de vida o muerte para al escritor, así que decide abandonar la idea de la publicación y simplemente deja que la protagonista viva en su interior.

El acto de creación se asemeja al de dar vida, mientras que el de publicar o exhibir, se traduce a un dejar partir, a una entrega absoluta, ya que esa creación deja de ser del artista y se convierte en posesión y expresión del público.  ¿Desea el artista despojarse de su inspiración o prefiere que se mantenga en sí mismo como parte de su intimidad? ¿Existe el arte sin testigos? ¿Existe el artista sin público?

Al final en El libro de las ilusiones triunfa la idea del arte como forma de transformación y transcendencia, ya que, al publicar su libro, David Zimmer, pone en evidencia ante el mundo la vida y la obra de Héctor Mann. Y es que el deseo de inmortalidad, es inherente al ser humano, ya sea que hagamos arte, vivamos una carrera profesional o tengamos hijos para perpetuar nuestra existencia, la ilusión de que el arte, nuestros proyectos o nuestro legado, perduren, aunque el artista, el profesional o el padre ya no existan, es lo que nos hace vivir con esperanza.



Bibliografía


Auster, Paul. El Libro De Las Ilusiones. Barcelona: Seix Barral, 2012.

jueves, 14 de mayo de 2015

Comentario al Libro A Sangre Fría de Truman Capote

Uno de los mejores que he leído!! Tengo que decir que lloré al final de esta novela, y me pregunto como una obra que describe crímenes crueles, personalidades distorsionadas, vidas truncadas y un sistema de creencias caducado, me pudo evocar melancolía, en vez de furia. Pero es así, esta obra analiza de tal manera a los personajes y las situaciones que humaniza lo inhumano. Comprender la mente criminal no es juzgarla, es adentrarse en un mundo de dolor y de frustración que solo deja melancolía, melancolía por la raza humana. Y el final magistralmente estructurado por Capote me dejó con la certidumbre que suceda lo que suceda en nuestras vidas, nada para el paso del tiempo, nada para la vida, todo sigue su curso, nadie es imprescindible, y todo es superable.

miércoles, 13 de mayo de 2015

Comentario de Othello de William Shakespeare



La "ansiedad subjetiva" que demuestra Otelo en su personalidad y en su actuar, puede traducirse, en términos de psicología, a un "complejo".
Otelo tuvo que luchar mucho por llegar a su puesto, conseguir el amor prohibido de una dama y el respeto de sus subalternos; sin embargo queda en su interior todavía el pensamiento (creado por la sociedad misma) que por más que su lucha sea válida y valiosa, él no es más que un moro, incapaz de generar amor verdadero.
Sus celos, su inseguridad sobre la fidelidad de Desdemona, no son más que un reflejo de su inseguridad interior.
Uno de los temas que me interesó vivamente en esta obra es que Shakespeare repudia esos celos, los presenta como el derrumbe de la felicidad, de la paz; cuando en ese tiempo la violencia ante la mujer era totalmente justificada, aunque sea por una duda ridícula; esta obra hace reflexionar: ¿qué hombre o mujer, blanco, negro o mestizo, enloquecido por los celos no se vuelve un animal, un animal herido, irracional y capaz de cualquier estupidez?

Comentario de Cándido, El Ingenuo de Voltaire

Sorprendentemente, para mí, es un libro claro, de fácil lectura, entretenido; lo digo por que tal vez he tenido prejuicios sobre los libros neoclásicos. No hay mejor forma de librarse de los prejuicios que adentrarse en ellos, buscar su razón y desenmascararlos... ¡puff! se van. 
En cuanto a la trama... DESESPERANTE... Voltaire consiguió que quiera tomar a Cándido por las solapas y darle unos buenos sopapos. Pero claro, esa exactamente era la reacción que esperaba Voltaire de mi. Lo logró. En conclusión debo decir que en mi vida no quiero ser optimista, y peor aún pesimista... me conformo con REALISTA.

Comentario de Los Años de Peregrinación del Chico Sin Color de Haruki Murakami

Murakami es suave, sedoso y violento, macabro; agridulce sensual, lo toca todo. Acaricia para luego dar cachetadas que solo te dejan con ganas de más.
Puedo decir que he conocido íntimamente a los personajes principales, pero sigue intacto su misterio, el misterio del ser humano. Tuve miedo, impotencia, hambre, ternura, ira...
Tengo tantas preguntas y no son por insatisfacción, sino por la codicia, por gula, porque me he ido acostumbrando a que me lo den todo en cuchara y este libro me ha dado trabajo, me ha hecho imaginar, crear una historia de la historia, plantear hipótesis.
Me fascina la ficción, todo un mundo coherente, confuso, real y irreal, todo salido de la mente de un ser humano que por un momento se cree Dios.
 

Comentario sobre El Extranjero de Albert Camus

Qué es peor en el hombre la ira, la amargura, el odio o la indiferencia... Me temo que en este libro he encontrado a toda una generación, veo caras inmutables, enchufadas a los audífonos, indiferentes a la realidad que pasa rápidamente por la ventana de su automóvil. Veo muchedumbres caminando como borregos con la vista fija hacia adelante sin regresar a ver, sin escuchar. Me veo a mi misma cómoda en mi casa mirando la televisión, buscando en ella una emoción que no puedo encontrar en mi día cotidiano...

Comentario sobre Rayuela de Julio Cortazar

De nuevo leí Rayuela; ya era hora. En la universidad Rayuela me descubrió, más que yo a ella, me leí en sus personajes, me sentí parte del club de la serpiente, y entendí que era una tonta ignorante ante sus citas y divagaciones intelectuales; fue una puerta abierta para buscar nuevas lecturas, nueva música, nueva filosofía, vieja en realidad, pero nueva para mi.
Ahora a mis 40 y tantos pude saborear la novela de una forma diferente, antes la trama me hipnotizó, pero ahora pude regocijarme en sus costuras, admirar como Cortazar tuvo el valor de jugar: con la estructura, con las palabras, con el tiempo, con el narrador, y hasta conmigo.
Descubrí en el escritor Morelli a un Cortazar metido en su propia novela tratando de demostrarnos cuales fueron sus motivaciones para confeccionar este lío. 
Aprendí que Rayuela no solo es una contra novela porque quiere ser opuesta a la estructura tradicional, sino que es contra novela, porque nos narra una contra vida, la vida de Oliveira, que es lo opuesto al verbo vivir, al hacer, al decidir. 
Encontré que Cortazar era un cubista igual que Picasso, descomponiendo la literatura, desordenando sus elementos y luego plasmándolos para que el lector busque su propia interpretación.
Sentí ganas de jugar al cementerio/ diccionario, y preguntarme porqué arbitrariamente las palabras son asignadas a las cosas y viceversa.
Comprendí que el mundo está pasando de ser binario a ser analógico y entendí porqué tanto malestar, porqué tanto “lo que éramos antes y lo que somos ahora”, y es que esa forma analógica es difícil de asimilar.
Me encontré y me descubrí otra vez en Rayuela…